En Europa observamos diariamente decenas de miles de matrimonies, divorcios, nacimientos y entierros. Cada año, millones de personas cambian de domicilio, miles de compañías cambian de nombre y abren o cierran tiendas y centros de servicio. Cambian los nombres de algunas calles y plazas, y se modifican los códigos postales al desplazarse los límites de las ciudades. Estos ejemplos dan una idea de lo que invertimos en mantener actualizadas nuestras bases de datos. Por ejemplo, la base de datos de hogares alemanes se actualiza más de 300 millones de veces al año.
